Configuración del Acuario: Puede mantenerse en acuarios de arrecife pequeños a partir de 50-60 litros. El tanque debe estar decorado con abundantes rocas vivas maduras que formen grietas, cuevas y microfisuras donde el cangrejo pueda ocultarse durante el día. La estabilidad de las rocas es importante, ya que este Invertebrado ejerce gran fuerza al trepar y anclarse. No requiere un sustrato de arena específico, pero se beneficia de las macroalgas.
Alimentación y Dieta: Omnívoro y excelente detritívoro. En acuarios es muy apreciado por consumir algas filamentosas indeseadas y la temida alga de burbuja (Valonia sp.). Sin embargo, si el acuario carece de algas o el cangrejo pasa hambre, puede volverse oportunista y atacar pólipos de corales o pequeños invertebrados. Se recomienda complementar su dieta con pastillas de fondo a base de espirulina o trozos de comida congelada como mysis y artemia.
Calidad del Agua: Requiere parámetros marinos estables: temperatura de 24° a 28°C, pH de 8.0 a 8.4 y gravedad específica entre 1.022 y 1.026. Como ocurre con todos los invertebrados marinos, la presencia de cobre en el agua (como en medicamentos para peces) es extremadamente tóxica y letal. Los niveles adecuados de calcio y magnesio apoyan la muda periódica.
Compatibilidad y Convivencia: Considerado seguro para arrecifes con reservas. Convive en paz con peces de arrecife comunitarios y corales. Debe vigilarse si se mantiene con peces lentos que duermen en el fondo o pequeños crustáceos delicados. Evite mezclarlo con depredadores naturales como peces globo, peces ballesta, pulpos o lábridos grandes que puedan romper su caparazón.
Reproducción en Acuario: La reproducción en acuarios domésticos es rara pero posible. Tras el apareamiento, la hembra incuba los huevos bajo su abdomen ancho durante varias semanas hasta la eclosión. Las larvas se liberan como zoeas planctónicas y requieren tanques de cría específicos con alimentación de fitoplancton para sobrevivir a la filtración del tanque principal.
Riesgos y Enfermedades: El riesgo principal es el choque osmótico por una aclimatación rápida; se exige un proceso de aclimatación por goteo lento. Nunca debe ser sometido a baños desparasitantes para peces. Durante la muda, el cangrejo pierde su exoesqueleto y queda blando por unos días: en esta etapa es muy vulnerable y permanecerá oculto profundamente en las rocas.