Configuración del Acuario: Al ser un camarón diminuto (longitud máxima de 2.5-3 cm), puede alojarse en nanoacuarios a partir de 30-40 litros. El requisito principal para su bienestar es contar con una anémona o coral hospedador compatible y saludable. El acuario debe simular un arrecife maduro con rocas vivas estables, flujo de agua de moderado a suave y zonas de sombra. Todas las bombas de movimiento deben protegerse con mallas finas para evitar que el camarón o su anémona sean succionados.
Alimentación y Dieta: Omnívoro y detritívoro. Se alimenta de la mucosidad de la anémona, de partículas de alimento atrapadas en los tentáculos y de los parásitos que retira de los peces. En cautividad se debe alimentar de forma indirecta aportando alimentos finos como nauplios de artemia, cíclopes, rotíferos o alimentos líquidos para corales, ofreciendo de vez en cuando trozos de mysis o krill congelado depositados cerca de su refugio.
Calidad del Agua: Requiere una calidad de agua excelente y estable: temperatura entre 24° y 28°C, pH de 8.1 a 8.4 y gravedad específica entre 1.023 y 1.025. Los nitratos y fosfatos deben mantenerse mínimos. Como todos los pequeños invertebrados, es intolerable al cobre y requiere adiciones regulares de calcio, magnesio y especialmente yodo, que es esencial para una muda de exoesqueleto libre de complicaciones.
Compatibilidad y Convivencia: Totalmente compatible con corales y otros invertebrados. Debido a su tamaño minúsculo, nunca debe mantenerse con peces depredadores de crustáceos como peces halcón, peces globo, peces ballesta, meros o lábridos grandes. Es compatible con peces pequeños y pacíficos, incluyendo peces payaso que habiten la misma anémona, siempre que estos últimos no sean agresivos.
Reproducción en Acuario: La reproducción en acuarios domésticos es sumamente difícil. Aunque las parejas se reproducen con facilidad y la hembra porta huevos visibles, las larvas planctónicas necesitan cultivos especializados de fitoplancton y zooplancton microscópico y una filtración sin succión mecánica para evitar ser destruidas.
Riesgos y Enfermedades: El mayor riesgo es la ausencia de un hospedador adecuado, lo que causa estrés y una alta vulnerabilidad a la depredación. Otros problemas importantes son las mudas fallidas (por deficiencia de yodo o cambios de salinidad) y la exposición al cobre, que resulta letal para todos los crustáceos marinos.