Configuración del Acuario: Requiere un acuario marino maduro de al menos 30-50 litros. Para maximizar sus posibilidades de supervivencia y permitirle exhibir sus comportamientos naturales, se recomienda encarecidamente introducir una anémona o un coral hospedador adecuado antes de introducir el camarón. Las bombas de movimiento del tanque deben estar equipadas con rejillas de protección para evitar que el camarón o su cnidario hospedador sean succionados por los rotores. Las rocas deben ser estables y ofrecer zonas de refugio.
Alimentación y Dieta: Omnívoro. Se alimenta de mucosidad coralina, parásitos cutáneos de los peces hospedadores y residuos de comida que quedan atrapados en los tentáculos de la anémona. En acuarios se aconseja complementar su dieta suministrando cerca de su refugio alimentos líquidos para corales, pequeños crustáceos congelados (nauplios de artemia, cíclopes, mysis picado) o alimento seco micronizado para invertebrados dos o tres veces por semana.
Calidad del Agua: Requiere parámetros químico-físicos excelentes y estables, típicos de arrecifes de coral tropicales: temperatura de 24° a 28°C, pH de 8.1 a 8.4 y gravedad específica estable entre 1.023 y 1.026. Los compuestos nitrogenados (amoniaco y nitrito) deben ser totalmente inexistentes. Como todos los decápodos marinos, necesita concentraciones adecuadas de yodo disuelto para facilitar el proceso de muda periódica. El cobre es letal.
Compatibilidad y Convivencia: Seguro al 100% para corales (reef-safe). Convive en paz con peces payaso y otros peces marinos pequeños y pacíficos. No debe asociarse con especies depredadoras o agresivas que puedan considerarlo alimento, como peces globo, peces ballesta, peces halcón, lábridos grandes, meros o peces escorpión. Es compatible con otros camarones pacíficos en el tanque.
Reproducción en Acuario: La reproducción en cautividad es compleja y poco común. Aunque los huevos son fecundados e incubados con facilidad por la hembra bajo sus pleópodos abdominales, las larvas pelágicas requieren alimento microscópico y tanques especiales sin filtros mecánicos que causarían su muerte inmediata por succión.
Riesgos y Enfermedades: El mayor riesgo biológico es la falta de un hospedador simbiótico (anémona o coral), lo que lo expone a un estrés elevado y a la depredación. Otras amenazas provienen de problemas durante la muda del exoesqueleto debido a deficiencias nutricionales o químicas del agua, y de la exposición accidental a trazas de metales pesados o medicamentos no compatibles con invertebrados.